Siglo VI a.C. Monumento Funerario Fenicio.
A finales del siglo VI a.C., en este lugar apartado de la necrópolis de Gadir, se levantó un gran monumento funerario que fue el punto de partida para un proceso de sacralización del espacio que durará hasta nuestros días. De esta forma, el área que ocupan las dos catedrales gaditanas (conocidas popularmente como “la Vieja” y “la Nueva”), siempre ha tenido una vinculación religiosa, plasmada en diferentes manifestaciones arquitectónicas que se adaptan a las necesidades de culto y organizativas de una religión concreta.
Siglo II a.C. Las cisternas republicanas del primer edificio romano.
Conjunto de cisternas pertenecientes a una ampliación del santuario de origen fenicio-púnico, realizada con la entrada de Gadir en la órbita romana.
Siglo XVI – XVII. Las murallas del Vendaval.
Murallas construidas apoyadas en los acantilados existentes en la zona de vendaval, debido a los continuos derrumbamientos que se sucedían en la zona provocados por los temporales de invierno.
La construcción de la muralla ocupó varias generaciones a lo largo de toda la edad Moderna con mediano éxito. Se arreglaba una y otra vez y cada invierno era destruida. Nicolás de la Cruz Conde de Maule, en su viaje de España, Francia e Italia, publicado en 1813 decía: "Es por este costado también por donde el mar ha quitado a esta costa el terreno que se sabe desde los tiempos más remotos".
|